miércoles, 3 de septiembre de 2014

Aspectos peculiares de la raza Akita



Un akita Americano es un perro grande con una estructura ósea fuerte, con una gran cabeza que sugiere la de un oso, por su enorme osamenta, da imagen de potencia e inspira respeto.

El Akita Americano tiene un instinto de caza muy acusado, presente en su comportamiento, por lo que a veces puede parecer más interesado en buscar nuevas emociones en persecución de diversas presas, que en sus dueños, conviene educar e imponer una disciplina con unos buenos hábitos, corregir conductas no deseables y sobre todo sociabilizar o custodiar.

El Akita Americano es muy curioso y observador, cuando descubre algo nuevo o desconocido, lo observará y estudiará hasta aceptarlo, tienen una sensibilidad especial y a veces pareciera que tienen un sexto sentido para descubrir ciertos hechos.

El Akita Americano es una raza que generalmente no ladra a no ser que tenga buenas razones, pueden pasar meses sin que sus dueños les oigan e incluso que los vecinos no sepan que tiene un perro al lado, eso sí cuando un akita ladra hay que prestar atención por que algo ocurre.

Esperanza de vida

Entre 11 y 14 años

Leyenda


El Akita es una raza con leyenda en Japón, reconocido como signo de buena suerte, motivo de regalo, icono popular, es tesoro nacional.


Hay un hecho que marco la raza y la popularizo, la leyenda crece con el perro Hachiko nacido en 1932, un ejemplo de fidelidad sin igual, dicho perro propiedad de un profesor de la universidad de Tokio, le acompañaba todos los días al anden de la estación y le esperaba a su vuelta, cuando contaba Hachiko con 18 meses, su dueño fallece y durante los 10 años posteriores siguió esperando el retorno de su dueño en la estación, fue alimentando por los vecinos y pasajeros. Se le erigió un monumento con una estatua suya en dicha estación y se versionó su historia en cine.

Historia

Es en la isla de Honshu, más concretamente en la prefectura de Akita (antes denominada Dewa) y la ciudad de Odate es donde tiene su origen actual la raza "Odate Inu", región fría y montañosa donde se practicaba la caza de Jabalíes, alces y osos, eran perros de tipo mediano que cazaban siempre en pareja, eran los "Matagi Inu" el termino Matagi hace referencia a cazador. (La palabra Inu es perro en japonés).Por su funcionalidad denominados también "karae-inu" perro de la guerra, "Kuriya Inu" perros luchadores, empleados en el combate.

En 1908 se prohíben las peleas de perros, en 1931 los perros dejan de llamarse Odate Inu y se les renombra Akita Inu y es en este año cuando el gobierno japonés declarara la raza Monumento Natural.

Con la II guerra mundial, la raza sufre un fuerte descenso, aunque después del final de la guerra muchos Akitas son llevados a EEUU por los soldados norteamericanos, dando comienzo al Akita Americano.

En 1937 la escritora Hellen Keller en una visita a la prefectura de Akita, fue obsequiada con un ejemplar de Akita, ejemplar que fallece y posteriormente le envían otro ejemplar que viviría con ella en EEUU hasta 1945, en sus libros hace mención a sus perros Akitas y se convierte en la primera embajadora de la raza en EEUU.

Fue tanta la admiración despertada por los Akitas que los soldados estadounidenses tras la II guerra mundial llevaron a su vuelta a pesar de haber sida prohibida su exportación de Japón en 1931. A la costa Este llegaron ejemplares de la línea Dewa, como la saga de Kongo-go y Kincho-go descendientes del perro luchador o Shin-Inu (perros cuyo parecido siguió en Japón hasta los años 60). Mientras a la costa Oeste llegarían perros de la línea Ichinoseki. El despegue definitivo de la raza en EEUU seria a partir de 1969 ya que en este año durante las fiestas de la semana Nisei en la ciudad de los Ángeles se celebra un multitudinario Show de Akitas con el juez japonés Dr. K. Ogasawara, con el permiso y la ayuda de Japón, creándose así mismo la única ramificación del Akitainu Honzokai en la costa Oeste (Akiho), es a través de su presidente Walter Imai, traductor e interprete de la lengua nipona, como aparece la primera traducción del estándar del akita al ingles en 1969, no sería hasta el 4 de Abril de 1973 cuando fuera reconocido el estándar por el AKC. Dentro del grupo III Working, en Canadá también se reconocería dos años más tarde en Febrero de 1975.

Tanto los criadores como aficionados americanos fueron partidarios de Akitas grandes y con sustancia, seleccionando estos tipos en sus programas de cría. La mayoría de Akitas en otros países como Canadá, México, Gran Bretaña, Australia, España provenían de los EEUU. Hasta 1992 el AKC no reconoció al Japan Kennel Club (JKC) con el consiguiente reconocimiento de los registros, pero en esta época el tipo de Akita en Japón ya difería mucho del americano, además gradualmente fueron haciendo fuerza los jueces japoneses para que la máscara negra no pudiera obtener el excelente en competiciones en los países de la Federación Cinológica Internacional (FCI), creándose una diferencia insalvable en las cabezas, se inicia un nuevo proceso a partir de 1992, cuando el presidente honorario del JKC Toyosaku Kariyabu consigue el reconocimiento del estándar japonés por la FCI , como único valido para la raza.

A partir de este momento ya es un hecho la existencia de dos razas, pero no será hasta Junio de 1999 en la reunión de la FCI en México, cuando deciden aprobar un nuevo estándar para el Akita Americano, denominándole a partir de ese momento Gran Perro Japonés, pasando a formar parte del grupo II. (Estándar nº 344, de fecha 14/02/2001), con esta medida todos los Akitas de la FCI deben ser reconocidos para verificar de que tipo son y pasar a denominarse con el nuevo nombre de Gran Perro Japonés los antiguos Akitas de línea americana.


En el año 2006 la raza Gran Perro Japonés pasa a denominarse AKITA AMERICANO dentro del grupo 5º de la FCI. Estándar FCI N° 344 / 05.01.2006

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